Destacados

Las 10 parrillas más representativas de la historia de BMW

Puede que no haya una parrilla más representativa que la que lucen todos los BMW en su parte frontal. Un emblema que lleva vigente desde 1933 y que ha ido evolucionando con el paso de los años como te demostramos en estas líneas.

Fue en 1933 cuando BMW estrenó su primera parrilla. Este elementos del vehículo ha acabado por jugar un papel fundamental para todos y cada uno de sus vehículos, trascendiendo incluso su función principal, la de refrigeración del motor. En estos 88 años de historia se han convertido ya en parte esencial en el diseño de cualquier modelo de la firma bávara evolucionando en consonancia con las tendencias actuales e incluso llegando a ser más importante que el propio lanzamiento del coche.

Con la ayuda de la marca alemana hacemos un breve repaso a las que han sido las parrillas más icónicas de la historia de BMW. Tú, ¿con cuál te quedas?

1. BMW 303 (1933)

No solo fue el primer BMW que montó un motor de seis cilindros sino que fue el encargado de estrenar la característica parrilla doble con forma de riñón. Como diría aquel, “con él empezó todo”.

2. BMW 503 (1956)

Fue el encargado de dar paso a una parrilla doble de altura media que, además, estaba totalmente cromada. Redujo considerablemente su tamaño dado que la rejilla del radiador ya no era el único componente de refrigeración del motor, sino que el modelo disponía de doble ventilación lateral. Los modelos BMW 3200 CS de 1962 y BMW 2000 CS de 1965 siguieron teniendo parrillas de una forma similar.

3. BMW 507 (1956)

Surgido el mismo año que el 503 supuso otra evolución en el diseño de esta calandra al convertirse en el primer BMW con dos grandes tomas de aire en horizontal. Su creador, Albrecht Graf von Goertz, se permitió esta licencia creativa en el diseño de la doble parrilla, algo que los diseñadores de BMW solo volverían a hacer en un par de proyectos en los 90. El tema de la ventilación era importantísimo en el 507 ya que era la única fuente de aire fresco para el radiador del motor V8 bajo un cofre especialmente bajo.

4. BMW M1 (1978)

El legendario deportivo bávaro integraba entradas de ventilación planas debido a la altura de la parte delantera. Además, por si no lo sabes, su parrilla es una de las más pequeñas que se hayan usado en un BMW y parecía estar tanto “incrustadas” como separada de las tomas de aire secundarias por la propia carrocería. Este diseño se replicó posteriormente para dar forma al frontal de los Serie 3 (E30), Z1 (1988) o Serie 8 (1989).

5. BMW Serie 3 (E36) (1990)

La tercera generación del Serie 3 mostraba la parrilla doble visiblemente rectangular con esquinas redondeadas, con un diseño plano, extendido en horizontal y las dos mitades del conjunto de ventilación volvieron a aparecer alejadas. Sin embargo no estaban separadas de los faros por otras parrillas, simplemente contaba con una superficie plana en el color de la carrocería. Este diseño influyó en muchos modelos de los años noventa.

6. BMW i3 (2013)

Cambiamos de siglo y nos adentramos en la segunda década con el primero modelo 100% eléctrico de BMW. La parrilla del i3 tenía un diseño plano y ancho, con detalles en azul y totalmente carenada dado su carácter cero emisiones. Una solución que también se empleó en el i8, el deportivo híbrido enchufable que maravilló a propios y extraños.

7. BMW Serie 8 y BMW Z4 (2018)

Con la llegada de las nuevas generaciones de estos dos icónicos deportivos se estrenó evolución de la calandra. Compuesta por dos pentágonos horizontales anchos y dos estrechas barras en el mismo color que la carrocería, su deportividad se refleja en la apertura hacia abajo, aparentemente más cerca del asfalto. Desde el punto de vista funcional, estas parrillas sirven como entradas de aire secundarias con la función Air Flap Control, que las abre o cierra en función de la demanda aerodinámica.

8. BMW X7 y BMW Serie 7 (2019)

La familia de modelos 7 es, sin duda, el buque insignia de BMW. Acumuladores de tecnología, distinción y exclusividad, supusieron un paso al frente en lo que a dimensiones de la calandra. Hay que retrotraerse hasta ese 303 para volver a ver los dobles riñones tan alargados… acompañándolo además de una anchura descomunal e imponente, y por tanto, con mucha más presencia. Su gran tamaño hace vislumbrar que estamos ante las punta de lanza de la marca.

9. BMW Serie 4 Coupé (2020)

No cabe duda de que la parrilla del nuevo Serie 4 ha cobrado incluso más protagonismo que el propio vehículo. Los diseñadores de BMW han roto esquemas con esta parrilla doble colocada verticalmente como ya hicieron en su momento los 328 Coupé de la década de los 30 o el 3.0 CS de los 70. Cada riñón es independiente y ha sido colocada con cierta inclinación hacia el frente. Se convertirá en la seña de identidad de los nuevos modelos e incluso el nuevo M3 también la incorpora (el resto de la Serie 3 mantiene una parrilla más clásica).

10. BMW iX (2021)

Convertido en el buque de la conducción eléctrica, la calandra del iX evoluciona el concepto mostrado por el i3 hace casi una década, con una ruptura única y sorprendente de la barra central habitual. La parrilla que caracteriza a la marca se convertirá en un componente no solo estético, sino tecnológico multifuncional e innovador. Detrás de la superficie cerrada de la parrilla, las cámaras, los sensores y otras tecnologías para la conducción asistida y automatizada están trabajando arduamente.

Entrada Relacionada