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Citroën DS Tiburón: historia, modelos y prueba

Citroën DSpécial 1970 tres cuartos delantero

El Citroén DS Tiburón es uno de los clásicos más emblemáticos de la historia por su revolucionario diseño y sus vanguardistas soluciones. 

Cuando otorgan a los ingenieros carta libre en el diseño para crear la mejor berlina del momento, pueden ocurrir dos cosas, que sea un fiasco o que se transforme en uno de los coches más emblemáticos de la Historia del Automóvil. Así nació en 1955 el Citroën DS.

Texto: Eduardo Caro.
Fotos: Fernando Villar.

Más conocido en la ‘Piel de toro’ con el pseudónimo de “Tiburón”, nos encontramos ante un automóvil de gama alta, caracterizado por su silueta totalmente aerodinámica y unos avances tecnológicos adelantados a su época.

Basta un dato que deja bien claro el salto que dio el Citroën DS, y es que vino a sustituir a los exitosos Citroën Traction Avant, todo un icono de la marca y un éxito de ventas, pero que parece un coche de otro siglo al lado de nuestro protagonista.

Citroën DS Tiburón: máxima expectación

Aunque los primeros esbozos comenzaron en 1938, los casi seis años que duró la II Guerra Mundial y la precaria situación económica posterior hicieron que el mercado no estuviese preparado para absorber el nuevo modelo de gran difusión que preparaba la marca del doble chevron. Y es que Citroën contaba con un objetivo difícil y laborioso y, con el paso del tiempo, fue creciendo la expectación entre el público francés.

Curiosidad satisfecha con su presentación en el Salón de París de 1955. Aquel primer día de lanzamiento se llegaron a las 12.000 peticiones de compra, que serían nada menos que 80.000 peticiones cuando el Salón cerró sus puertas, un éxito absoluto.

Citroën DS Tiburón: datos técnicos

Citroën DSpécial 1970 trasera

El Citroën DS Tiburón contaba con tracción delantera, motor de 4 cilindros en línea de 1.911 cm3, una potencia final de 70 CV, caja de cambios de 4 velocidades semiautomática y una novedosa suspensión hidroneumática con corrector automático de altura ya ensayada en el 15 Six H.

Alcanzaba una velocidad máxima de 140 km/h, con un consumo de 10 litros por cada 100 kilómetros. Evolución En 20 años de producción (1955-1975), los motores se modificaron y actualizaron, acorde a las necesidades del mercado, pasando del primer 1.911 cm3 a 1.985 cm3 en 1966, a 2.175 cm3 en el DS21 y finalmente a 2.347 cm3 en el DS 23.

Las potencias oscilaron desde los 66 CV del ID19, a los 130 CV del DS23 i.e, potencia que las características de chasis hubiese permitido superar ampliamente.

Todos los mecanismos importantes de esta berlina eran asistidos: dirección, caja de cambios, frenos (delanteros de disco, por primera vez en un coche de serie), embrague, dos circuitos de frenos independientes, repartidor automático de la intensidad de frenado en función de la carga, etcétera.

El revolucionario modelo francés partía de un chasis de plataforma integrada, con el radiador totalmente carenado y con elementos desmontables; inició sin duda una nueva era en la historia del automóvil moderno.

Citroën DS Tiburón: evolución

Estéticamente hablando, la evolución más importante fue el cambio en la parte delantera del vehículo realizado en 1967, cuando se embutieron los faros y se alisaron los contornos para hacerlo aún más aerodinámico, como ya se puede observar en nuestro protagonista.

Otra de las novedades fue la sustitución del llamado “líquido rosa” del circuito hidráulico, cuyo origen orgánico hacía que sus propiedades cambiaran con el tiempo. Así, se pasó a usar el líquido LHS-2, que recibió el nombre de “líquido verde”.

Citroën DSpécial 1970: prueba

En clicacoches.com hemos tenido la grata oportunidad de probar una unidad del Citroën DSpécial en perfecto estado de conservación y rigurosamente mantenido de serie, incluyendo por supuesto, el color de la carrocería. Gracias a su propietario, Juanjo, hemos tenido la fortuna de degustar el DS y resultó ser todo un placer para el paladar. Su aparición en el mercado fue en el año 1973 y como en ocasiones anteriores el DS se adaptó a su contexto.

Citroën DSpécial 1970 salpicadero

Nos encontramos delante del más barato de los modelos de gama alta de la firma gala. En un momento de coyuntura de crisis petrolífera, Citroën planteó un vehículo de cierto tamaño y presencia, pero caracterizado por su sobriedad y precio razonable.

Bajo el capó, el mismo propulsor que su predecesor, un 1.985 cm3, pero su relación de compresión ha pasado de 8 a 8,75:1. La alimentación está dirigida ahora por un carburador vertical Solex de doble cuerpo, así, la potencia máxima, que era de 81 CV a 5.500 vueltas, pasa a incrementarse hasta los 99 CV con un par motor máximo de 15,1 mkg a 3.500 rpm en vez de 13,7 a 3.000 vueltas. Además, se aplicaron algunas nuevas modificaciones, como la ampliación de capacidad del circuito de refrigeración de 9,7 a 10,6 litros, así como la del cárter de aceite, que pasa de 4 a tener ahora 5 litros.

Debido al aumento de potencia, las relaciones de las marchas también fueron modificadas: la 2ª, 3ª y 4ª fueron alargadas y el desarrollo a 1.000 vueltas en cuarta aumentó de 29,8 a 32,2 km/h. Aparte de estas mejoras mecánicas, el coche siguió siendo prácticamente el mismo.

Citroën DSpécial 1970: al volante

El confort de los sillones tapizados de cuero es digno de mención y apreciamos un aire a calidad por todo el habitáculo. Nos acomodamos, echamos un vistazo a nuestro alrededor y sin más, accionamos la palanca del cambio, situada en el salpicadero, y salimos a carretera.

Su legendaria suspensión continúa haciendo que pasen inadvertidas las desigualdades del pavimento. A pesar de su impresionante presencia, el DS cuenta con una dirección suave, directa y precisa. El gran volante, de un solo brazo, cuenta con un radio de giro cómodo.

El chasis es todo un logro, pues cuenta con un tarado ajustadísimo, digno de elogiar para la época. Hubiera soportado cargas mucho mayores. Este automóvil lujoso y rápido va equipado con cinturones de seguridad y unos faros orientables, una novedad que acrecentaba el carácter elitista y tecnológico del Tiburón.

Citroën DSpécial 1970: suspensión mágica

Citroën DSpécial 1970 lateral

Ante las exigencias de confort y estabilidad, los diseñadores tuvieron que echar mano del ingenio para crear un sistema de suspensión elástico y progresivo, utilizando dos fluidos, uno gaseoso y otro líquido, y potencia impulsora del motor para activar el circuito.

Desarrollaron un sistema que ofrecía una altura de marcha constante, una frecuencia de balanceo casi permanente, que equivalía a una marcha suave, y una rigidez de suspensión que aumentaba cuando crecía la presión sobre cualquiera de los amortiguadores. Como colofón altura regulable, indiferentemente a la carga, por si el camino lo requería.

Para conseguir índices de amortiguación progresivos, Citroën abandonó los muelles de acero y colocó al DS sobre cuatro burbujas de nitrógeno, aprisionadas sobre diafragmas flexibles en esferas de acero. Cuando se empujaba un diafragma se comprimiría el gas, pero, dado que la compresión completa del gas es físicamente imposible, cada incremento de compresión amortigua con más fuerza que el anterior.

La resistencia a la compresión, y por tanto la suspensión del coche no es uniforme sino progresiva. Al principio suave, endureciéndose más y más cuando la situación lo requiere. Pero siempre con capacidad de absorción dentro de márgenes más que aceptables de efectividad. Lo que empuja el diafragma contra el gas no es una conexión metálica, sino una columna ascendente de aceite (de ahí lo de hidroneumática), en un cilindro sellado en el fondo por un pistón conectado al brazo de la suspensión.

Al bombear más aceite en el cilindro, baja el pistón, empujando la rueda y elevando la carrocería. También eliminaba aceite cuando era adecuado invertir el proceso. El motor cuenta con una pequeña bomba para realizar esto, comprimiéndose el hidrógeno a 175 bares para equilibrar la presión del aceite en el otro lado del diafragma.

Citroën aprovechó la misma para accionar los frenos, el embrague, la caja de cambios y la servodirección, teniendo siempre los frenos y la dirección prioridad sobre la suspensión, por seguridad.

Las peculiaridades de este sistema hacía que los pasajeros, especialmente los de las plazas traseras, tuvieran la sensación de ir flotando, casi como en un barco, por lo que no fueron infrecuentes los casos de pasajeros que se mareaban en las plazas traseras.

Citroën DSpécial 1970: prestaciones

Citroën DSpécial 1970 saliendo a carretera

El Citroën DSpécial alcanzaba, sobre el anillo de velocidad de Montlhéry, los 162 km/h, mientras que el modelo anterior no superaba 157 km/h. Cinco kilómetros más de velocidad punta. El Tiburón, a pesar de su propulsor un poco perezoso, es generalmente agradable de conducir.

Su estabilidad y adherencia, muy por encima de lo normal, su facilidad para girar, su equilibrio de frenada y la precisión de su dirección hacen el trabajo del conductor fácil y cómodo. Desprende un carácter de nobleza al volante.

Tan solo hay que tener en cuenta con lo que estamos circulando y no exigirle demasiados frenazos de emergencia al tren rodante. La innovadora línea confería al vehículo una aerodinámica excelente, de forma que al circular a medias y altas velocidades el centro de gravedad del Citroën DS se situaba ligeramente retrasado respecto al eje delantero, con lo que el eje trasero perdía protagonismo y se convertía en un mero apoyo.

Citroën DSpécial 1970: conclusión

Citroën consiguió crear un gran rutero, confortable y rápido, futurista, con aspecto de nave espacial gracias a su carrocería innovadora, con su legendaria suspensión hidroneumática, frenos de disco, caja de cambios semiautomática, dirección asistida… Características de un vehículo cuyo comportamiento en carretera y confort se mantienen plenamente vigentes y le acabaron convirtiendo en un símbolo del automovilismo francés y mundial. En abril de 1975 dejó paso al Citroën CX. Prueba de su grandeza es el tercer puesto que obtuvo como “Coche del Siglo XX”, tras el Ford T y el Volkswagen ‘Escarabajo’.

Citroën DSpécial: ficha técnica

ModeloCitroën DSpécial
DisposiciónDelantero longitudinal
Cilindrada1.985 cm3
Diámetro por carrera86 x 85,5 mm
Potencia/régimen90 CV / 5.500 rpm
Par/régimen15,1 mkg /3.500 rpm
AlimentaciónCarburador vertical de doble cuerpo Solex
Compresión8,7:1
DistribuciónVálvulas en cabeza accionadas por ejes y balancines, árbol de levas lateral accionado por cadena
CombustibleGasolina
TracciónTrasera
Caja de cambiosSemiautomática de 4 velocidades (todas sincronizadas
TipoMonocasco autoportante
CarroceríaBerlina de 4 puertas (5 plazas)
Suspensión delanteraIndependiente hidroneumática
Suspensión traseraIndependiente hidroneumática
DirecciónServodirección
FrenosDiscos delanteros. Tambores traseros. Servofreno
Consumo promedio10,4 l/100 km
Longitud/anchura/altura4.820/1.430/1.470 mm
Vías/Dist. entre ejes1.516-1.316/3.125 mm
Peso en vacío1.300 kg
Medida llanta145 x 380
Medida neumáticos135 x 380 de tipo radial o diagonal
Capacidad del depósito65 litros
0 a 100 km/h13,5 s
Velocidad máxima169 km/h
Relación peso/potencia13,1 kg/CV
Cotización6.000-12.000 euros

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