Comparamos dos berlinas coupé medias diésel: BMW 420d Gran Coupé y Peugeot 508 BlueHDi EAT8

El Peugeot 508 entra en liza con berlinas cupé medias como el BMW Serie 4 Gran Coupé, aquí enfrentados en diésel.

No es esta una comparativa que se vaya a decidir por unos cuantos centímetros de más en habitabilidad o unos litros extra de maletero, ni mucho menos. Este enfrentamiento derrocha pasión, deportividad y sensaciones al volante, dos berlinas ‘cupeizadas’ que da gusto y apetece conducir.

Posición de privilegio

Una, el BMW Serie 4 Gran Coupé, pertenece a una familia noble con título premium; la otra, el Peugeot 508, se formó en la escuela pública pero aprovechó su educación generalista para alzarse hasta situarse en posiciones de privilegio.

Dicho así parece un duelo injusto, pero las diferencias se acortan mientras las dudas crecen. Y como no es la primera vez que nos insinúan algo así, hemos decidido meternos en faena.

Muchas son las similitudes entre ambos, casi tantas como sus marcadas diferencias. El BMW es más corto, estrecho y bajo, pero los dos responden a carrocerías que gustan por delante, aunque encandilen más por detrás debido a sus acusadas caídas de techo.

Evidente formato cupé

Son cupés con 4 puertas, sin marco en las ventanillas y con sendos y generosos portones que dan paso a maleteros cuando menos curiosos. Por cierto gana a los puntos, o mejor dicho por 7 litros (487 frente a 480) el Peugeot 508, bajo estas líneas. ¿Y qué?

Al acomodarnos al volante las diferencias son más palpables. El Serie 4 Gran Coupé (maletero bajo estas líneas) derrocha deportividad porque es un BMW, y punto. Iremos sentados más cerca del piso, con las piernas más estiradas, más de carreras.

En el 508 estaremos sentados de manera más convencional, pero el puesto de mandos i-Cockpit (debajo) es muy particular. Tanto que no a todo el mundo le gusta.

Personalmente, me encuentro cómodo con esta original arquitectura, con el cuadro de mandos por encima de un volante muy pequeño, achatado por arriba y en la base, y en la práctica bastante manejable, sobre todo cuando llega el momento de maniobrar a coche parado.

La calidad es más contundente en el alemán (debajo) pero, ojo, pues el galo se defiende de maravilla en este plano. La pantalla táctil del salpicadero quizá se quede algo baja en el Peugeot; también se controla con unos originales mandos que recuerdan a las teclas de un piano. para acceder a las funciones más recurrentes (climatización, audio, navegación, configuración de diversos elementos y comandos…)

En su rival es más tradicional (a la Serie 4 de BMW ya se le notan los años comparada con los productos de la marca bávara más recientes, como la recién estrenada Serie 3, hasta el punto que, previsiblemente, a lo largo de 2020 debutará su relevo) y se recurre al intuitivo mando giratorio iDrive instalado sobre la consola central, también con función táctil para, sin ir más lejos, simular escritura con la yema de los dedos.

El acceso a las plazas traseras no es lo mejor de estos vehículos, a partir de la pronunciada caída de techo (es más confortable en el BMW). Ya sentados, la cota de altura es similar en ambos, la anchura más holgada en el Serie 4 Gran Coupé, pero una tercera persona irá mejor en el 508 porque el túnel central es menos acusado.

Para todos los gustos

Todo esto está muy bien, pero llega la esperada acción. Los dos ofrecen una amplia y variada gama de motorizaciones. Nos decantamos por la mejor combinación entre rendimiento y economía.

El diésel más potente del 508 (asientos delanteros sobre estas líneas) es un bloque de 2 litros y 177 CV. Su adversario germano también apuesta por un 2.0, de nuevo con 4 cilindros y turbocompresor, pero sus 190 CV se sitúan en un perfil medio-bajo por potencia (hay versiones en su portfolio con 258 y hasta 313 CV).

También similar es el cambio automático asociado a estos motores, de 8 relaciones y por convertidor de par. En ambos podemos cambiar de forma secuencial desde levas, fijas en el 508 BlueHDI de Peugeot y solidarias con el movimiento del volante en el 420d Gran Coupé.  Aunque apostemos por ese perfil manual, uno y otro subirán de marcha por si mismos si forzamos al máximo el régimen del motor.

Tracción o propulsión

Dinámicamente son diferentes. Para empezar, en BMW apuestan por la propulsión posterior (también hay variantes xDrive de tracción total), mientras que en Peugeot el protagonismo recae sobre las ruedas delanteras.

La mayor potencia del alemán (sobre estas líneas, sus plazas traseras), unida a una entrega del par máximo a menor número de vueltas (ambos dan 400 Nm) asegura que las prestaciones del 420d Gran Coupé sean superiores a las del Peugeot 508 (debajo, los asientos traseros de este). Corre y acelera más, pero al mismo tiempo exhibe una pisada general más consistente.

El confort de marcha es muy elevado en ambos, pero el chasis del BMW absorbe mejor las irregularidades. Nuestra unidad presume de acabado M Sport, con énfasis en la deportividad: desde elementos como una suspensión más firme y una dirección variable que es una delicia, superdirecta al girar. Tanto que conviene acostumbrarse para no entrar antes de tiempo en una curva.

Con todo, el 508 depara más de una grata sorpresa: resulta tremendamente ágil y sus reacciones son muy nobles. El eje delantero es obediente y la mayor desmultiplicación de la dirección se compensa en parte por el pequeño volante, más manejable si lo movemos rápido.

En los dos la suspensión adaptativa opcional dulcifica un tanto las reacciones y se puede gestionar al gusto, como otras funciones (dirección, cambio, motor…) En esto, uno y otro contemplan asistentes de conducción. En el 508 GT BlueHDI 180 EAT8 el Drive Mode permite elegir entre modos de marcha ECO, Confort, Normal, Sport y Manual.

Desde el Driving Experience Control de BMW se apuesta por programas ECO PRO, Comfort, Sport y Sport+. En este el más deportivo es más radical que en su oponente, y en el más económico la ‘navegación a vela’ más eficiente y duradera.

Esto suma a la hora de destacar su contenido consumo, que nos ha sorprendido con una media real 6,5 l/100 km, algo más bajo que los 6,7 litros registrados por la apuesta francesa.

Cuestión de estatus

Resta analizar la dotación de serie, abundante y avanzada en ambos, pero en el Peugeot más contundente por el precio que pagamos. Los perfiles más deportivos con estas motorizaciones, GT y M Sport, disparan un tanto la tarifa final, aún más hinchada en el BMW (es 7.600 € más caro), en gran medida por su acusada e incuestionable condición premium.

Ficha técnica BMW 420d Gran Coupé At. M Sport

TIPO DE MOTORDiésel, 4 cilindros en línea, turbo
CILINDRADA1.995 cm3
POTENCIA190 CV a 4.000 rpm
PAR MÁXIMO400 Nm entre 1.750 y 2.500 rpm
V. MÁXIMA240 km/h
ACELERACIÓN7,6 s  (0 a 100 km/h)
CONSUMO4,8 l/100 km (mixto)
MEDIDAS4.640 / 1.825 / 1.389 mm
NEUMÁTICOS225 / 45 ZR 18
PESO EN VACÍO1.640 kg
MALETERO480-1.300 l
PRECIO52.808 €
GAMA DESDE42.900  €
CUOTA RENTING853 €/mes*
LANZAMIENTOMayo de 2017

*Importe aproximado para 4 años y 25.000 km anuales

Equipamiento de serie:  Sensores de aparcamiento delanteros y traseros;  sistema de navegación Business; volante de cuero M; asientos delanteros deportivos; control de crucero con función de frenado; punto de acceso WiFi; sensores de luces y lluvia; retrovisor interior autocromático; dirección deportiva variable; suspensión deportiva M; climatizador bizona;  control de presión de los neumáticos; llamada de emergencia automática; servicios ConnectedDrive; Driving Experience Control con modo Sport+ adicional; cuadro de mandos con contenidos ampliados y llantas de 18’’.

Opcional: Pintura metalizada (1.025 €); luces de carretera inteligentes (182 €); lector de señales de tráfico (364 €); Surround View (444 €); sonido Harman/Kardon (1.241 €); cámara trasera (478 €); Driving Assistant con alerta de carril, aviso de colisión y de peatones con frenada de emergencia (592 €); acceso y arranque manos libres (672 €); suspensión adaptativa M (809 €); control de crucero con función Stop&Go (900 t); Head up Display (945 €); faros LED adaptativos (1.355 €); techo eléctrico (1.367 €) y función TV (1.936 €).

 

Ficha técnica Peugeot 508 GT BlueHDi 180 EAT8

TIPO DE MOTORDiésel, 4 cilindros en línea, turbo
CILINDRADA1.997 cm3
POTENCIA177 CV a 3.750 rpm
PAR MÁXIMO400 Nm a 2.000 rpm
V. MÁXIMA235 km/h
ACELERACIÓN8,3 s  (0 a 100 km/h)
CONSUMO4,7 l/100 km (mixto)
MEDIDAS4.750 / 1.859 / 1.403 mm
NEUMÁTICOS235 / 40 ZR 19
PESO EN VACÍO1.535 kg
MALETERO487-1.537 l
PRECIO45.200 €
GAMA DESDE32.550  €
CUOTA RENTING759 €/mes*
LANZAMIENTOOctubre de 2018

*Importe aproximado para 4 años y 25.000 km anuales

Equipamiento de serie: Faros Full LED Technology; Peugeot i-Cockpit Amplify, con dos ambientes interiores y modos de conducción dinámicos Driver Sport Pack; sistema de infoentretenimiento y navegación Peugeot Connect con pantalla táctil de 10’’; Función Mirror Screen; arranque y acceso manos libres; llantas de 19’’; Pack Safety Plus, con frenada automática de emergencia, alertas de cambio de carril y de colisión y control del ángulo muerto; luces de carretera inteligentes, alerta de fatiga del conductor, lector de señales de tráfico y recomendación de velocidad; sensores de aparcamiento delanteros y traseros; freno de estacionamiento eléctrico; Pack Visibilidad; sonido HIFI Premium Focal;  suspensión pilotada; cámara trasera; climatizador bizona; airbags frontales, laterales delanteros y de cortina y asientos delanteros calefactados.

Opcional: Pintura metalizada (613 €); carga inalámbrica del móvil (104 €); visión nocturna (1.247 €); Pack City 3, con Full Park Assist con función perimétrica y cámara 360º (1.039 €); Pack Drive Assist Plus (499 €); portón eléctrico manos libres (468 €); techo eléctrico (1.247 €) y asientos delanteros eléctricos con función masaje (1.351 €).

 

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