Pruebas

Comparativa fuera de serie: Audi S7 Sportback Vs. Maserati Ghibli, filosofías de vida

Dos formas distintas de entender el mundo de las berlinas y la deportividad: Audi S7 Sportback Vs. Maserati Ghibli.

Mientras la alemana reivindica sus nuevas versiones deportivas propulsadas por mecánicas TDI como el Audi S7 Sportback que hoy traemos, la italiana muestra orgullosa toda su impronta de la mano de rabiosos motores de gasolina, con el sello Ferrari como sucede con este Maserati Ghibli. El rendimiento es, en todo caso, superlativo, pero se expresa con maneras de lo más distantes.

Parece que van a contracorriente, pero en Audi están plenamente convencidos de su nueva apuesta por los motores diésel. Ahora forman el núcleo central sobre el que la familia S (la deportiva, antes de los RS más especializados) desarrolla todo su potencial. El caso es que le sirve al renovado Audi S7 Sportback para ahondar en un dinamismo de largo recorrido hasta preocupado por contener el gasto y las emisiones.

Esa idea choca frontalmente con el argumentario de Maserati. La sangre latina del Ghibli brota a través de una mecánica de gasolina de origen Ferrari que, ya de entrada, añade un componente emocional difícil de encontrar en un diésel. Que gaste mucho o poco aquí no es tan importante, queda en segundo plano ante el torrente de caballería preparada para correr.

Son dos maneras de vivir que coexisten en el segmento de las berlinas de lujo de corte cupé. O mejor dicho, las que representan a la perfección estos dos auténticos Gran Turismo.

Lucha musical

Como si de un combate de boxeo se tratase, antes de acceder a su ring particular, la carretera, los dos exponen esa filosofía midiendo hasta dónde intimidar a su contrincante.

En este sentido, la primera bocanada que emiten los escapes del Ghibli no deja lugar a dudas: casi es un Ferrari. Digo casi porque aunque la melodía es deliciosa y potente, modulable según el modo de conducción elegido, la buena insonorización del habitáculo matiza ese rugir, más evidente desde fuera que dentro.

Dando por hecho que el TDI de Audi es otra cosa, en la firma de los cuatro aros han hecho un buen trabajo para dotar al diésel V6 de un tono más combativo. De inicio no aporta mucho: suena como tantos otros TDI de gran potencia, con una fuerza muy camuflada consecuencia de un perfecto aislamiento del interior, mejor que el Maserati.

Ahora bien, a través del ajuste Individual de los perfiles de conducción, el Audi S7 Sportback permite elegir tres niveles: discreto, automático o destacado. En el último, ojo, porque añade un acento claramente más enérgico y grave, muy conseguido pese a que las cuatro salidas de escape son falsas.

En el segundo asalto, el de los datos y las prestaciones, la contienda está más reñida. El V6 biturbo del Maserati Ghibli rinde 430 CV, por los 349 de fuerza diésel en el Audi S7 Sportback. A la postre, crono mediante, el primero es algo más rápido, muy rápido, pero el otro lo suple con un extraordinario par de 700 Nm (580 el del Tridente), y disponible a menor régimen.

La constante entrega del Audi A7 Sportback prevalece ante la rabia más abrupta que explota en el Maserati Ghibli, una vez pasado un primer atisbo de indecisión. Algo casi imperceptible en el alemán, cuyo motor se adorna de microhibridación (red eléctrica de 48 voltios) y de un compresor eléctrico, factores que eliminan retardo, le dotan sorprendentemente de etiqueta ECO de la DGT y reducen consumo.

De hecho, la combinación con el motor TDI es sobresaliente para hacer largas distancias a cruceros elevados (más aprovechable en autopistas alemanas sin limitación de velocidad), firmando un gasto medio en nuestra prueba por debajo de 9 l/100 km (fácilmente bajable a 8).

A lo grande

Nada mal para un coche tan prestacional de casi cinco metros y dos toneladas. Cotas cercanas a las del Maseraty Ghibli S Q4, aunque este se las cobra con un consumo ya disparado sobre 12 litros, lo que repercute en una autonomía evidentemente inferior. Ahora bien, da gusto acelerar a fondo y sentir el espíritu de la casa italiana. Además, en el plano dinámico hay más impronta deportiva, también más exigente con el conductor.

La rabiosa respuesta del motor, apoyado en un cambio por convertidor de par de ocho marchas (como Audi) rápido, van de la mano de un ajuste de amortiguación (regulable en los dos) tirando a duro.

Sobre firme en buen estado se aguanta muy bien, aunque transmite más imprecisión que el Audi S7 Sportback en cuanto la carretera empeora. Aparte, el tacto de dirección es muy sensible, sobre todo a alta velocidad, y el coche tiende antes a poner en apuros al tren delantero en forma de subviraje, cuando apoya fuerte en el giro. Con todo, la tracción integral es dotación en ambos, un plus para contener tanta energía.

En líneas generales, la gran berlina cupé del Audi S7 Sportback mantiene una estabilidad más alta en todo momento. Es un rodador perfecto, y cuando vienen curvas sorprende con una efectividad impropia de semejante ‘mole’. No obstante, juega con la ventaja de un sistema de dirección a las cuatro ruedas (mejora maniobrabilidad y estabilidad) cuyo principal hándicap es que se paga aparte.

Lujo exclusivo

Dejando a un lado el carácter tan distinto de nuestros protagonistas, está claro que su deportividad no está exenta de confort. A bordo ofrecen ambientes de lujo (más detalles en las fotos que acompañan esta comparativa), en clave más moderna por el Audi S7 Sportback y con cierto sabor añejo en el Maserati Ghibli.

La elevada tarifa del italiano no implica una dotación más completa, sino una exclusividad que en el Audi se vende casi 30.000 euros más asumible. Aparte que, en el día a día, el TDI muestra su valía frente a esa emocionalidad inherente que emana del Maserati.

Fotos: Paloma Soria

Ficha técnica Audi S7 Sportback TDI quattro

TIPO DE MOTOR Diésel, 6 cilindros en V, turbo
CILINDRADA 2.967 cm3
POTENCIA 349 CV a 3.850 rpm
PAR MÁXIMO 700 Nm entre 2.500 y 3.100 rpm
V. MÁXIMA 250 km/h (autolimitada)
ACELERACIÓN 5,1 s (0 a 100 km/h)
CONSUMO 7,9 l/100 km (WLTP)
MEDIDAS 4.979 / 1.908 / 1.417 mm
NEUMÁTICOS 255 / 40 R 20
PESO EN VACÍO 2.085 kg
MALETERO 525 l
PRECIO 92.760 €
GAMA DESDE 69.650  €
CUOTA RENTING 1.705 €/mes*
LANZAMIENTO Junio de 2019

Equipamiento Audi S7 Sportback TDI quattro

De serie: Frenada de emergencia Audi pre sense front; aviso de salida de carril; control de crucero; suspensión deportiva S adaptativa; faros LED; llantas de 20“; portón trasero eléctrico; sensores de aparcamiento con cámara trasera; climatizador de cuatro zonas; asientos deportivos S eléctricos; tapicería Alcantara y cuero; instrumentación digital Audi virtual cockpit y multimedia MMI Navegación plus con MMI touch response.

Opcional: Pintura metalizada (1.270 euros); sonido Bang&Olufsen (980-7.710 euros); asistente de aparcamiento (1.525 euros); paquete de asistentes City: incluye aviso de cambio de carril, control de tráfico trasero y exit warning, pre sense rear y asistente de cruces (1.520 euros); cámara 360º (865 euros); visión nocturna (2.730 euros); Head-up Display (1.780 euros); dirección a las cuatro ruedas (2.415 euros); suspensión neumática adaptativa (1.105 euros); diferencial trasero deportivo (1.905 euros); llantas de 21” (1.520 euros), faros Matrix LED (2.145 euros) y láser (3.545 euros) y asientos climatizados (1.015 euros).

Ficha técnica Maserati Ghibli S Q4 Gransport

TIPO DE MOTOR Gasolina, 6 cilindros en V, turbo
CILINDRADA 2.979 cm3
POTENCIA 430 CV a 5.750 rpm
PAR MÁXIMO 580 Nm entre 2.250 y 4.000 rpm
V. MÁXIMA 286 km/h
ACELERACIÓN 4,7 s (0 a 100 km/h)
CONSUMO 11,9 l/100 km (ciclo NEDC)
MEDIDAS 4.971 / 1.945 / 1.461 mm
NEUMÁTICOS 245 / 40 R 20 (del.); 285 / 35 R 20 (tras.)
PESO EN VACÍO 1.945 kg
MALETERO 500 l
PRECIO 121.500 €
GAMA DESDE 83.200 €
CUOTA RENTING 2.819 €/mes*
LANZAMIENTO Septiembre de 2017

Equipamiento Maserati Ghibli S Q4 Gransport

De serie: Control de crucero; asistente de arranque en pendiente; suspensión adaptativa; faros adaptativos full-LED Matrix; llantas de 20 pulgadas; pinzas de freno en rojo; sensores de aparcamiento delanteros y traseros; acceso sin llave; asientos y volante deportivos; regulación eléctrica de volante y asientos; tapicería de cuero y multimedia Maserati Touch Control con navegador.

Opcional: Pintura metalizada (1.358 euros); llantas de 21” (3.394 euros); Pack interior Carbon: incluye levas, volante, consola y umbrales de puerta en fibra de carbono (5.023 euros); Pack Driver Assistance Plus: incluye control de crucero adaptativo, de ángulo muerto y tráfico trasero, reconocimiento de señales, frenada de emergencia, asistente de conducción en autovía y cámaras 360º (5.023 euros); sonido Harman Kardon (2.036 euros) y Bowers&Wilkins (3.122 euros); asientos ventilados (1.222 euros) y calefactables (611 euros); cámara trasera (611 euros) y portón eléctrico (1.018 euros).

Galería de fotos de nuestra comparativa

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  • Din lugar adudas el maseratti es el que aporta mas poderio, clasicismo y nobleza aderezado con su gran porte deportivo, y se lo que estoy diciendo. Es mejor el maserrati, es de esos automóviles que te dejan un buen sabor de boca como el whisky añejo.