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Fiat Uno Turbo: historia y prueba

Fiat Uno Turbo. Movimiento

Un pequeñín que siempre gustó. Así era y es el Fiat Uno.

El Fiat Uno Turbo era uno de aquellos adictivos utilitarios de altas prestaciones. Rápido, divertido y con un diseño no muy diferenciado. Repasamos su historia y lo probamos para ti.

Mediados de los años 80, el concepto ‘GTI’ empieza a entrar en zona de máxima ebullición sumando rivales constantemente. Pero no era sólo una lucha dentro de la categoría de los compactos como el Volkswagen Golf GTI, Opel Kadett GSI o Ford Escort RS… Por debajo, el ambiente se calentaba también, y sus pequeños hermanos sacaban las garras mostrando un potencial al mismo o superior nivel, sobre todo aquellos marcados con el adictivo logo ‘TURBO’.

Cuando el Fiat Uno entró en el mercado allá por 1983, los balances de Fiat acababan, como quien dice, de perder los números rojos. Se salía de una temporada gris y la situación empezaba a pintar bien, como reflejaban unas ventas superiores a los 1,2 millones de coches en el ejercicio de 1982.

Lógicamente, estos resultados no eran cuestión de suerte. Se había planteado una fuerte inversión en nuevas técnicas junto a una renovación total de sus productos, queriendo así ofrecer al público una gama con una imagen de modernidad y tecnología avanzada.

Como consecuencia directa de esto se proyectó tirar al desguace en muy poco tiempo modelos ya vetustos –hoy ya clásicos populares– como el Fiat 131 y el Fiat Argenta –berlina de representación de la firma– así como trabajar activamente en el sucesor del Fiat Ritmo, remodelado ese año pero que tendría su sustituto en breve con el futurista Fiat Tipo.

Hay que reconocer que Fiat ha creado y sigue creando estupendos coches pequeños y utilitarios. Abandonó o le hicieron abandonar hace décadas los niveles superiores obteniendo muy buenos resultados y afianzándose en estas categorías urbanas.

Dentro de estos pequeños y exitosos Fiat, donde están todas las generaciones del Fiat 500, el Fiat 600, el gracioso Fiat 126, el muy querido por nosotros Fiat 127, el práctico y genial Fiat Panda, el bonito Fiat Punto actual, etcétera, etcétera, el Fiat Uno ha sido uno de sus mayores aciertos.

Nacido como proyecto 146 para tomar el relevo del Fiat 127, fue un muy digno sucesor de éste, convirtiéndose en un éxito, número uno de ventas en mercados como el alemán sin olvidar su título de ‘Coche del Año en Europa 1984’. En fin, sin rollos, el Fiat Uno era un buen coche y la gente lo adquiría y disfrutaba.

Fiat Uno Turbo: historia

Fiat Uno Turbo. Apoyo en curva trasero

El Fiat Uno Turbo llega en 1985. Con relación a lo que hemos comentado previamente de las innovaciones técnicas de la marca, Fiat quiso presentar un cóctel tecnológico de primer nivel.

Nada de coger elementos disponibles –por ejemplo un bloque de más cilindrada con carburación ‘gorda’ como podía llevar un Fiat Ritmo TC– sino que manteniendo el pequeño bloque 1.300 lo dotó de un turbo refrigerado por agua con intercambiador aire/aire (más conocido entonces como intercooler) para refrigerar el aire comprimido. Alimentación por inyección electrónica con control del encendido, sin olvidar otro radiador para mitigar los sofocos del aceite.

El resultado fue un pequeño utilitario deportivo de apariencia inofensiva con el que se podía y se disfrutaba conduciendo; en un tiempo en el que si circulabas rápido los cinco sentidos los centrabas en eso, en la conducción, a diferencia de ahora donde tres de esos sentidos van buscando absurdos radares y bandas rompe coches y traseros, y los otros dos que te quedan ya no son suficientes para disfrutar de nada. Pero en fin, demos una vuelta en nuestro Fiat Uno Turbo i.e y recordemos estos tiempos de mayor libertad.

Fiat Uno Turbo: así es

Estamos ante una bonita unidad de 1988, año en el que se vendieron en España otras 2.203 unidades aparte de esta de nuestro amigo David Pablos.

Me trae recuerdos porque yo estuve a punto de estrenar una versión de estas –circunstancias hicieron que me decantara por algo más turístico– aunque en realidad hubiera sido ya un Fase II (modelos desde 1990) con turbo Garrett.

La verdad, ahora que lo analizo con el paso del tiempo, he de reconocer que me gusta más la imagen del modelo original. Veo en ellos una imagen ya clásica (dentro de muy poco cumplen 30 años), equilibrada, en el sentido de que todas sus vistas guardan sintonía.

Fiat Uno Turbo. Salpicadero

En cambio, y aunque estéticamente las variaciones fueron pequeñas, no me pasa lo mismo aún con los Fase II, que siendo ya difícil cruzarte con uno, sigo viendo en ellos un coche, como quien dice, de ayer.

De todos modos y conectando con esto, pienso sinceramente –y el caso del Uno no es ni de lejos de los más delictivos– que el 90% de los lavados de cara o restyling estropean la imagen primitiva del coche que es siempre la más acertada.

El cambio gusta en el momento, pero después ves que muchos rediseños fueron un ‘pegote’, ya que se modernizan ciertas partes, pero otras que no son posibles de actualizar quedan descolgadas creando una mezcla extraña.

Eso sí, el Fiat Uno Turbo de cualquier época peca a mi gusto de excesiva discreción en comparación a sus rivales (Renault 5 GT Turbo, Opel Corsa GSi, el posterior Ford Fiesta Turbo o el más minoritario Suzuki Swift GTI) y hubiera estado bien un poco más de imagen ‘macho’ en esta versión para enmascarar esa imagen delicada, y hasta diría femenina del Fiat Uno.

Pero en resumen, y sin entrar en la absurda batalla de si un coche es clásico o no, mi veredicto es un rotundo ¡sí!, ante la pregunta de si este coche es una pieza a conservar.

Fiat Uno Turbo: interior

Ya en su interior, ¡uf, me encanta este cuadro analógico!, el mejor con diferencia, información total y muy legible que te hace sentirte detrás de la capilla de un mini Ferrari.

El cuadro digital puede ser más ‘chic’, pero era peor en todos los aspectos. Eso sí, habría que atropellar al que diseñó este volante con un rectángulo y cuatro palos, ¡seguro que no era italiano sino un aburrido alemán infiltrado que también tuvo parte en el diseño de los asientos! No es que pida unos excelentes Recaro como los del Fiesta Turbo, pero sí algo similar a los del R5 GT Turbo con más apoyo y un respaldo menos plano para una conducción deportiva.

Del resto del interior ni una pega, amplio, bien equipado y envuelto por la llamativa moqueta roja.

Fiat Uno Turbo: motor

Fiat Uno Turbo. Frontal

El Fiat Uno Turbo, anda, mejor dicho, anda mucho, es gratificante ver lo divertido que pueden ser ‘sólo’ 105 CV, y es que tenemos la baza escondida de menos de 900 kg de peso. Si actualmente a sus mandos nadie te acongoja con tu ‘viejo’ utilitario, hace 25 años con un pequeñín de estos, y con permiso de los muy escasos importados potentes, eras casi el amo en unas carreteras plagadas de coches con una potencia media de 60 CV, a los que superabas sin piedad manteniendo cruceros fuera de la ley, ¡culpa de los anuncios de estos coches que te incitaban a ello, sobre todo aquel que mostraba un Fiat Uno Turbo cuya imagen reflejada era un Ferrari de F1!

Bromas aparte, lo bueno y característico del Fiat Uno Turbo era y es la progresividad en la entrega de la potencia de su fiable mecánica, sin sobresaltos ni brusquedades, casi haciéndote olvidar su condición de sobrealimentado, ya que no hay patada brusca típica de otros modelos turbo.

Además a partir de este año se monta una turbina menor con respuesta más rápida, sin olvidar que el Fiat Uno Turbo incorpora una recirculación de los gases de escape para que la pequeña turbina no se duerma del todo cuando se quita gas.

Fiat Uno Turbo: comportamiento

Es decir, la conducción del Fiat Uno Turbo, si se desea, se puede hacer muy rápida pero relajada a través de una dirección precisa, sólo pesada en maniobras aunque nada grave, y tanto en aceleraciones contundentes como en deceleraciones no pierde las formas.

No te hace prestar tanta atención como ocurría en su momento con el Renault 5 GT Turbo, algo más desagradable y nervioso de dirección debido en parte a su ángulo de avance; y esto no como crítica al galo, cuya deportividad, eficacia y diversión al límite estaban un escalón por encima, como se demostró en competición donde fue superior. Eso sí, comparando vehículos de calle y ateniéndonos a la fiabilidad me quedo con el Fiat.

Volviendo al tema, esta progresividad encuentra su mejor aplicación rodando en trazados amplios, donde conjugada con unos tarados de suspensión firmes pero no martirizantes, generan una estabilidad notable con un balanceo contenido, lo que se traduce en un buen confort a alta velocidad.

Y estamos hablando de velocidades serias para que no nos encuentren enteros en caso de percance, ya que este pequeño tocaba casi los 200 km/h reales (aunque por velocímetro llegara a 210 o más) que alcanzados ahora en un circuito parece que vas a 270 km/h, ¡lástima de las insonorizaciones actuales que nos han acostumbrado mal al no sentir la velocidad!

Si nos salimos de las vías rápidas y nos adentramos en esas carreteras que todos sabemos, la diversión continua pero la eficacia del Fiat Uno Turbo disminuye, no siendo ya la referencia en este terreno y viéndose superado por otros.

En verdad ningún sobrealimentado era tan eficaz en zonas ratoneras como un atmosférico equivalente a carburación, mucho más instantáneo, como por ejemplo un Peugeot 205 Rallye con bloque 1300, aunque éste era casi un medio coche de carreras. Eso sí, en carretera abierta o recuperaciones habría que haber literalmente reventado el Peugeot para intentar igualar los registros de nuestra pequeña bomba italiana.

Fiat Uno Turbo. Apoyo en curva frontal

Y es que, comentario éste último aparte, el Fiat Uno Turbo se muestra, como tracción delantera que es, subvirador, pero un grado más que sus rivales, sin olvidar que para ir rápido en estas zonas lentas hay que jugar bien con la carga, es decir, con la posición de acelerador para no quedarte sin tracción al acelerar en marchas cortas.

Hablando de marchas, muestra unas relaciones cortas muy acertadas, con una 5ª velocidad que prima dar vida al conjunto en vez de buscar el ahorro de gasolina, quedando el régimen de potencia máxima por debajo del régimen de velocidad máxima. Eso sí, al cambio, aun mejorada posteriormente la timonería se le echa en falta más precisión.

Para finalizar, y como hay que usarlos para detener el coche y bajarnos, decir que el equipo de frenos decelera el Fiat Uno Turbo de forma correcta. En este sentido recordar que a partir de esta temporada se le podía dotar con un sistema de antibloqueo de frenos, no a la altura del ABS Bosch pero mucho mejor que el rudimentario SCS de Ford, teniendo en este caso un ‘Uno Turbo i.e. Antiskid’.

Fiat Uno Turbo: conclusión

En fin, que nos tenemos que bajar. Sólo decir que si buscas por poco dinero un coche para iniciarte en este mundo de los viejos ‘hierros’, con bajo coste de mantenimiento, divertido y que puedas utilizar habitualmente –no está el patio para echar dinero en algo que tienes parado y no disfrutas– estos Fiat son una muy buena opción. Ciertamente tienen sus puntos flojos, pero en conjunto son coches fiables a la altura de cualquier otro utilitario alemán o francés del momento, ya que Fiat se puso las pilas en este periodo. Lo dicho, haz como David y pon un Fiat Uno Turbo en tu garaje, o mejor dicho ¡uno no, dos!

Texto: Eduardo Martín-Soto
Fotos: Jesús María Izquierdo

Fiat Uno Turbo: ficha técnica

ModeloFiat Uno Turbo i.e.
DisposiciónDelantero transversal
Cilindrada1.301cm3
Diámetro por carrera80,5 x 63,9 mm
Potencia/régimen105 CV / 5.750 rpm
Par/régimen147 Nm / 3.200 rpm
AlimentaciónInyección electrónica LE-2 Jetronic con turbocompresor IHI, intercooler aire/aire.
Compresión8:1
DistribuciónÁrbol de levas en cabeza movido por correa dentada, dos válvulas por cilindro
CombustibleGasolina
TracciónDelantera
Caja de cambiosManual 5 velocidades
TipoMonocasco autoportante
CarroceríaHatchback. 2 puertas (5 plazas)
Suspensión delanteraIndependiente , MacPherson con barra estabilizadora
Suspensión traseraEje torsional con brazos tirados
DirecciónCremallera
FrenosDiscos ventilados de 240 mm delante, discos de 227 mm detrás
Consumo 90 km/h: 5,8 l/100 km 120 km/h: 7,6,1 l/100 km Ciudad: 8,9 l/100 km
Longitud/anchura/altura3.645/1.560/1.422 mm
Vías/Dist. entre ejes1.340-1.310/2.360 mm
Peso en vacío845 kg
Medida llanta5,5”x13” (aleación ligera)
Medida neumáticos175/70 HR13
Capacidad del depósito50 litros
0-100 km/h8,3 s
Velocidad máxima196 km/h
Relación peso/potencia8,05 kg/CV

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