Portada » Pruebas » Honda e: así se comporta el primer eléctrico de la marca en ciudad y carretera

Un urbano 100% eléctrico que no deja indiferente a nadie.

Tras múltiples informaciones relacionadas con los prototipos de los que deriva, hablando sobre las opciones mecánica e incluso sobre sus precios, por fin nos hemos podido poner a los mandos del Honda e, con esta primera prueba en detalle. Uno de esos vehículos que están llamados a marcar una época, tanto para la marca que lo fabrica como para el sector.

El interés que ha despertado en los últimos meses (tanto profesional con general) así lo ha confirmado. Hasta el punto que durante la ruta realizada por Valencia atrajo constantemente la mirada, tanto de los viandantes como de conductores.

Rompe moldes estéticos

honda e prueba

No es para menos, porque los diseñadores asiáticos han conseguido elaborar un vehículo diferente, llamativo y original. Manteniendo casi intacto el trazo de sus concept precedentes (Urban EV y e Prototype) combina esa modernidad con un halo retro que cautiva al primer golpe de vista.

En sus escasos 3,89 metros de largo (no hay que olvidar su clara tendencia urbana) ofrece algunas soluciones estéticas muy atractivas. Un ejemplo son los detalles en negro para la toma de carga situada sobre el capó (al estilo de las tomas de refrigeración de los muscle car), el techo, las llantas o las molduras (son idénticas).

honda e prueba retrovisores

A ella se unen otras realizadas en pos del beneficio aerodinámico como son los tiradores ocultos (los traseros resultan complicados de manejar) y la ausencia total de retrovisores. Sí, este Honda e prescinde por completo de los espejos exteriores clásicos sustituyéndolos por dos cámaras que no solo aumentan el ángulo de visión y repelen el agua, sino que reducen el ángulo muerto entre un 10 y un 50%.

6 pantallas en el interior

honda e prueba interior

Para visualizar la información que recogen dichas cámaras, Honda propone dos pantallas de 6 pulgadas situadas en los extremos . Esta innovación hace que sea uno de los salpicaderos más llamativos de la última década. Nada menos que cinco pantallas digitales componen el puesto de conducción, con un cuadro de instrumentos de 8 pulgadas y dos monitores centrales de 12,3 pulgadas como acompañantes de esos ‘espejos’.

Y por si eso no fuera suficiente, el Honda e más equipado, el Advance e, suma una sexta pantalla en forma de retrovisor interior digital. Similar al empleado por los últimos Toyota RAV4 Hybrid o Land Rover Range Rover Evoque, puede alternar entre espejo convencional o monitor. Es especialmente útil está última función, cuando el vehículo va cargado y se limita la visibilidad.

Amplia conectividad

De vuelta a las pantallas centrales de 12,3 pulgadas, no solo destacan por su fácil manejo y su gran resolución, sino también por la posibilidad de intercambiar menús entre ambas. Desde el asiento del acompañante, su uso es más intuitivo por estas colocadas más frontales, mientras que desde el puesto de conducción esta misma orientación resulta ser menos directa a la vista. En ellas podemos consultar de todo, desde el flujo energético hasta el sistema multimedia. Por fortuna, Honda ha separado los mandos de la climatización y son, junto con algunos botones de acceso directo del salpicadero, los únicos comandos analógicos que ofrece. Así lo hemos podido comprobar en esta primera prueba.

honda e consola nintendo
Futurista y vintage a la vez: en el Honda e pudimos conectar la mítica Super Nintendo y jugar con ella.

En términos de conectividad,  no falta la sincronización móvil con Apple CarPlay y Android Auto, así como el asistente personal que aprende de nuestras órdenes y peticiones y que funciona al comando vocal de “Ok Honda”. Rápido y con un nivel de conversación fluido, nos ha quedado un sabor de boca agridulce, al no haber sido muy capaz de ofrecernos un listado de estaciones de carga pública.

Amplio para los pasajeros

honda e prueba asientos

Antes de entrar en el rendimiento mecánico, toca hablar del confort y la habitabilidad. Pese a lo reducido de sus dimensiones externas, este Honda e destaca por ofrecer un interior amplio y, sobre todo, confortable. Más allá de la acertada decoración tanto para salpicadero (con una moldura en imitación madera) como para los asientos (tapizados con una tela similar a la que emplearíamos en nuestros salones), nos ha gustado mucho el confort de sus butacas.

Las delanteras recogen perfectamente, mientras que las traseras cuentan con espacio más que suficiente para albergar a dos adultos. Y es que este Honda e está configurado únicamente para cuatro ocupantes (no necesita más) repercutiendo positivamente en el confort de los traseros, sobre todo en lo que a anchura se refiere. Del mismo modo, existe espacio de sobra para la cabeza y una persona hasta de 1,85 metros viajará sin problemas.

Limitado para el equipaje

El punto negativo viene dado por la capacidad del maletero. Los 171 litros que cubica este Honda e resultan escasos incluso para las aspiraciones urbanas. Tanto que no pudimos guardar más que una maleta de mano y una mochila. El principal problema, sus formas poco regulares. A ello se suma la imposibilidad de abatir los respaldos traseros de manera asimétrica sino que dicha acción se realiza en bloque.

La parte positiva es que obtenemos un piso totalmente plano, con una capacidad de 861 litros, pero prescindiendo de las dos plazas traseras. Otro dato positivo, que bajo el piso aparece una sección compartimentada ideal para guardar el cable de carga.

2 versiones

Ya hemos repetido que la filosofía de este Honda e viene determinada por su carácter urbano. Parte de culpa la tiene su sistema de propulsión eléctrico, convirtiéndole en el primer ‘full electric’ de la firma (si no contamos claro está la tecnología de hidrógeno). En este sentido, el Honda e está disponible con dos versiones: una de acceso de 136 CV asociada al acabado más básico y otra un poco más potente, de 154 CV, combinada con el nivel más alto.

Pese a esta diferencia, ambos comparten par motor, 315 Nm, batería, 35,5 kWh (colocada bajo el piso) y autonomía, 222 km. Rango que se rebaja hasta los 211 km en el caso de que elijamos a la versión más equipada con la llanta de 17”. Un recorrido que, a priori, puede parecer escaso, pero si tenemos en cuenta que el trayecto medio europeo ronda los 40 km y que para cubrir 200 km en zona urbana hay que echarle muchas horas, no parece mal dato del todo. Eso sí, quien vea este Honda e como primer coche estará equivocado. La idea es complementarlo como segundo modelo de la casa.

Urbanita de pro

El Honda e es el perfecto compañero para moverse por ciudad. Su reducido tamaño pero, sobre todo, su excelente radio de giro, con apenas 4,3 metros, consiguen que nos movamos casi en una baldosa. A ello se suma un sistema de aparcamiento automático pseudo autónomo (acelera, frena y mueve el volante) que funciona a las mil maravillas tanto en línea como en batería o diagonal.

Por si eso no fuera suficiente, el empuje del motor eléctrico en su versión más potente es muy contundente y gracias a los 315 Nm de par instantáneo seremos de los primeros en salir de los semáforos (cifra un 0 a 100 km/h de 8,1 segundos, nueve en el caso del 136 CV). Dos son los modos de conducción disponibles: Normal y Sport, aunque existe poca variación entre ambos más allá de una respuesta más viva a baja velocidad en el segundo.

En marcha, el Honda e sorprende por su comodidad y agilidad. En primer lugar, por el tarado de la suspensión, firme pero confortable, absorbiendo con facilidad las irregularidades del asfalto. También porque hace gala de un chasis optimizado al que contribuye un centro de gravedad bajo (la batería se coloca en el piso) al que acompaña una dirección precisa y rápida.  

Honda e: prueba de autonomía

Durante el trayecto de más de 100 km y con un 170 km de autonomía para el 100% de la carga, devolvimos este Honda e de prueba con 29 kilómetros restantes. Cierto es que no prestamos atención al consumo (el dato obtenido fue de 20,2 kWh/100 km cuando el homologado es de 18) y que el tramo final de la ruta discurrió por carreteras secundarias donde dimos rienda al acelerador, pero los fantasmas de quedarnos tirados no aparecieron.

Menos cuando en el punto intermedio contábamos con un cargador rápido de 50 kW que permite rellenar el 80% de la batería desde cero en tan solo 31 minutos. Si lo conectáramos a una toma de 7,4 kW (aunque admite como máximo 6,6) la espera aumentaría hasta las 4 horas, mientras que en una toma doméstica de 2,3 kWh ya veríamos rondar las 19 horas.

Otra opción para no llegar con la carga bajo mínimos es optar por los diferentes modos de regeneración disponibles. Hay hasta siete divididos en dos tandas. Una con cuatro modos de frenada ligera que no llegan a activar la luz de freno cuando soltamos el pedal del acelerador; y otros tres más intensos que aparecen al activar el que sería el sistema de un solo pedal. Aquí, la luz de freno se activa al soltar el pedal derecho ya que la fuerza de deceleración ejercida oscila entre el 0.1 y 0.18 G, siendo este último muy útil para circular por ciudad y aumentar la vida útil de las pastillas de freno.

Ya se puede reservar

Aunque Honda ya ha abierto los pedidos de su Honda e, lo cierto es que las primeras unidades llegarán a los 20 concesionarios escogidos de la geografía española durante el verano. Unidades que, eso sí, corresponden con el Honda e más potente y equipado, es decir, con el Advance de 154 CV. Para el Honda e básico con 136 CV habrá que esperar hasta finales de año, aunque igualmente se pueden realizar los pedidos.

En lo que respecta a precios, la versión básica arranca en los 34.800 €, precio que puede parecer muy elevado pero que está dotado de un equipamiento muy completo. En el caso del Advance, los 37.800 € se justifican por la inclusión del Honda Parking System, el espejo retrovisor interior digital, el volante y parabrisas calefactado o el sistema de audio Premium a lo que poder añadir incluso las comentadas llantas de aleación de 17”.

Asistentes incluidos de serie

Por último, mencionar que, en ambos casos, se incorpora de fábrica el paquete de asistentes Honda Sensing, que estrena los sistemas de prevención de impactos por control de frenado, la frenada a baja velocidad o la alerta por inicio de la marcha del vehículo que nos precede.

En definitiva, el estreno de Honda en el sector de los eléctricos puros no puede ser más acertado. Llamativo, tecnológico, amplio (más allá de ese escaso maletero) y divertido de conducir, este Honda e reúne todo lo necesario para conseguir emocionar a quienes puedan permitírselo.

Texto: Karam el Shenawy // Fotos: Karam el Shenawy y Honda.


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