Maserati Levante Diesel, a prueba: caza mayor

 

Con el Maserati Levante Diesel se rompen dos tradiciones de Maserati, un SUV y un vehículo gasóleo… aunque el resultado enamora totalmente.

Maserati Levante Diesel: fotos

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El filón de los SUV es demasiado seductor, hasta para marcas del calibre de Maserati. Con el Maserati Levante, el fabricante italiano pone en juego a su modelo más polifacético y versátil, sin renunciar a la genética de siempre en aspectos clave como la deportividad y la exclusividad.

Maserati Levante Diesel: fiebre SUV

Maserati comenzó su particular historia en 1914. Y desde entonces ha seguido un patrón de juego donde lujo y deportividad se dan la mano como si tal cosa. Más allá de que hace relativamente poco sorprendiera con la incorporación del diésel, lo más atrevido ha llegado ahora, con un modelo de poderoso físico y estética SUV que responde al nombre de Maserati Levante.

Tampoco tiene que sorprender demasiado a estas alturas de partido, cuando marcas como Porsche, Mercedes-Benz, BMW, Alfa Romeo, Jaguar, Bentley… apuestan por este segmento, sencillamente para sanear su cuenta de resultados, ya que multiplican sus ventas. En cualquier caso, entendemos el shock emocional de un purista de la marca para digerir un vehículo que supera los cinco metros de longitud y los 2.200 kilos de peso, además de poder llegar literalmente hasta el fin del mundo con él gracias a su extraordinaria capacidad offroad. Pero desde ya te avanzamos que, cuando lo probéis, disipareis todos vuestros temores.

Dicen que el tamaño importa, sobre todo cuando dinámica y prestaciones forman parte del primer pliego de condiciones de una marca como la del tridente. Sin embargo, si se cuenta con buena materia prima en forma de un extraordinario chasis, un reparto de pesos perfecto (50:50), el centro de gravedad más bajo de su categoría o la magia de la electrónica, gestionando detalles como un eficaz sistema de tracción total o una suspensión neumática, no cabe duda de que todo resulta más sencillo. Y bajo el capó, motores de gasolina fabricados por Ferrari o, como en nuestro protagonista, un diésel más enfocado hacia viajeros empedernidos.

Maserati Levante Diesel: interior

Accedemos al interior. Es enorme delante, también en las plazas traseras y hasta en el maletero, que ofrece 580 litros para meter de todo sin agobios. Por supuesto, especial atención al detalle, con acabados de sello premium y una puesta en escena menos espectacular que su exterior, pero igualmente llamativa.

Maserati Levante Diesel: motor

Iniciamos los primeros metros, quizás los menos atractivos de la versión probada Diesel. El propulsor 3.0 V6 suena más de la cuenta en frío y el tamaño y escasa maniobrabilidad del Maserati Levante Diesel no son fortalezas en ciudad o garajes angostos. Todo eso es un espejismo, porque con vía libre por delante la cosa cambia. Los 275 CV de potencia están perfectamente gestionados por la transmisión automática de ocho relaciones, y el sonido ya no es el mismo, más cuando activamos el modo Sport, que modifica los decibelios que salen por el escape por un tono más rotundo gracias a unos actuadores.

El Maserati Levante Diesel es capaz de variar su personalidad a partir de cuatro modos de conducción a escoger desde el puesto de mando: Normal, ICE, Sport y Offroad. Al variar los parámetros del motor, la transmisión, la suspensión y los diversos controles electrónicos contamos con varios perfiles al volante.

Maserati Levante Diesel: comportamiento

La geometría de la suspensión se basa en la del sedán Maserati Ghibli, aunque se incorpora un sistema neumático ideado para variar la altura del conjunto hasta 85 milímetros, dependiendo de la velocidad o de las necesidades de cada momento.

Su tracción total Q4 All-Wheel Drive es otra delicatessen a analizar para entender el buen comportamiento del vehículo. En condiciones normales, la caballería se dirige a las ruedas traseras, pero en caso de necesidad envía en 150 milisegundos hasta un 50 por ciento de la motricidad al eje delantero, para estabilizar el coche.

Si a ello añadimos un eficaz control de reparto variable de par y un diferencial autoblocante mecánico trasero es fácil asimilar su excelente dinámica.

Las inercias son considerables, pero en modo Sport gira sin casi balancear, asume bien los cambios de apoyo y redondea curvas con naturalidad. Asusta comprobar la velocidad a la que lo hace. Y eso que nuestra unidad montaba neumáticos invernales 265/40, que penalizan adherencia y frenada.

A las bravas alcanzaremos 230 km/h y aceleraremos hasta 100 km/h en 6,9 segundos. Adelantar es casi un juego de niños y yendo de paseo gozaremos de un confort supremo y de un consumo medio muy correcto: 8,5 l/100 km en condiciones normales de uso.

Maserati Levante Diesel: precio

Tan apetecible envoltorio se completa con un atractivo equipamiento, aunque de serie no abrume. Hay de todo, pero muchos son opcionales, como las levas del cambio; duele tras pagar 84.500 euros. En fin, un pequeño borrón que no resta alicientes a un vehículo demoledor, quizá el más exclusivo de su tipo.

Maserati Levante Diesel: conclusión

Esta nueva vía abierta por Maserati convencerá incluso a los más incondicionales de la marca. Sin renunciar a la deportividad, el lujo o la exclusividad, amplía su radio de acción y brilla en todos los frentes.

Maserati Levante Diesel: valoración

Imagen: 5
Acabados: 4
Puesto de conducción: 4
Habitabilidad: 4
Maletero: 4
Motor: 4
Recuperación: 4
Prestaciones: 4
Dirección: 4
Caja de cambios: 5
Frenos: 4
Estabilidad: 4
Consumo: 4

*5 es lo máximo, 1 lo mínimo

Texto: Gregorio Arroyo
Fotos: Paloma Soria

Maserati Levante Diesel: ficha técnica

Tipo de motorDiésel, 6 cilindros en V, turboalimentado
Cilindrada2.997 cm3
Potencia275 CV a 4.000 rpm
Par600 Nm entre 2.000 y 2.600 rpm
Velocidad máxima230 km/h
Aceleración6,9 s (0 a 100 km/h)
Consumo7,2 l/100 km (mixto)
Medidas (L/An/Al)5.003 / 1.968 / 1.679 mm
Neumáticos255 / 60 R 18
Peso en vacío2.205 kg
Maletero580 l
Precio base84.500 euros

Maserati Levante Diesel: equipamiento

DE SERIE. Airbags frontales, laterales y de cabeza; tracción total Q4; suspensión neumática y autoadaptativa Skyhook; ayuda para arrancar en pendientes; control de descensos; control de estabilidad MSP; asistente a la frenada BAS; diferencial autoblocante; programas Sport,  ICE y Off-road; activación automática de luces largas; climatizador automático bizona; control de velocidad de crucero; función de acceso Keyless Entry System y arranque sin llave Keyless Go Easy; apertura eléctrica del portón trasero; sistema de sensor de presión de neumáticos; faros delanteros bixenón; espejos retrovisores exteriores e interior electrocrómicos; Maserati Touch Control Plus MTC con pantalla táctil de 8,4 pulgadas con control rotatorio; freno de mano eléctrico; dirección electrohidráulica con asistencia variable según la velocidad; asiento del conductor con ajuste semieléctrico; llantas de aleación de 18 pulgadas; sistema de audio con 8 altavoces; y tapicería de piel.

OPCIONAL.  Pintura metalizada (1.296 euros); asientos delanteros eléctricos (549 euros); asistente de ángulo muerto (769 euros); cámara de visión trasera (527 euros); climatizador de cuatro zonas (1.428 euros); levas del cambio en la columna de la dirección (330 euros); rueda de repuesto de emergencia (654 euros); techo panorámico (1.648 euros); volante deportivo calefactado (549 euros); Business Pack Plus –navegador, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, y asientos delanteros calefactados– (2.747 euros); Driving Assistance Pack Plus –control de velocidad de crucero adaptativo con Stop&Go, alerta de colisión frontal, asistente de ángulo muerto, alerta de cambio involuntario de carril y cámara de visión periférica– (4.065 euros).

Agradecemos a Laura Martin la cesión de las instalaciones de Yeguada Torremar. Telf.: 676 85 15 61

 

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