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Baterías de coches eléctricos fabricadas con impresoras 3D, prometen abaratar costes y aumentar la autonomía

La fabricación de baterías con impresoras 3D podría popularizar esta tecnología entre los que ven en su precio su principal escollo de compra.

Que el futuro de la automoción pasa por la evolución a las mecánicas eléctricas no debería sorprender a nadie. Son muchos los proyectos que están en marcha para lograr que los costes de construcción y su precio final se reduzcan (pueden suponer hasta el 30% del precio final del coche eléctrico), los mismos que pretenden lograr una mayor autonomía de estas. Y la solución a ambos objetivos podría estar cercana. La compañía suiza Blackstone Research ha comenzado a trabajar en baterías de coches eléctricos fabricadas en 3D.

Se trata de un ambicioso proyecto que ya ha puesto en marcha en su fábrica de Dobeln (Alemania) y para el que cuenta con una subvención de la Comunidad Europea. Estas baterías cambian la estructura de las baterías tal y como los conocemos hasta ahora. Pasarían de estado líquido a estado sólido, al emplear iones de litio con electrolito sólido. Y la promesa no es baladí: apuntan a que podrían lograr el doble de densidad de energía y la mitad de los costes de fabricación.

Carca de 1.000 km de autonomía

Son muchos los puntos a analizar en este proyecto aunque, con los datos en la mano, también son muchos los puntos a favor que tiene a simple vista. En primer lugar lograría reducir el precio de las baterías, bajándolo del umbral de los 100 dólares/kWh. Con esta nueva batería el precio se establecería en torno a los 80 dólares y la densidad de la energía sería de 300 Wh/km.

Gracias a esto, no solo lograría que el precio de las baterías bajara sino que también permitiría que fueran menos pesadas, aspectos que unidos al cada día mejor aprovechamiento de la energía de los motores eléctricos podría situar la autonomía de dichas baterías en los 965 km.

Revolución en la industria

El fabricante inauguró sus instalaciones en noviembre del año pasado y ya ha empezado a fabricar a pequeña escala baterías de estado sólido con impresoras 3D para aplicaciones industriales y coches eléctricos. Apuntan a que la producción en serie comenzará el próximo verano momento en el que la industria de la automoción podría cambiar tal y como la conocemos ahora.

Con la llegada de esta nueva técnica, los fabricantes de coches no necesitarían de un proveedor que le nutra de estas baterías. Las podrían fabricar ellos mismos en sus propias instalaciones. Cabe recordar que son ya muchas las marcas que utilizan estas técnicas de impresión en 3D para producir piezas de sus vehículos. Por lo que, con este método de fabricación de baterías, solo necesitarían la impresora y la materia prima para crearlas.

En la actualidad no hay modelos que utilicen baterías de estado sólido en el mercado. La primera que lo hará será Toyota, que ya ha anunciado que su primer vehículo completamente eléctrico, un SUV de tamaño medio que llegará en los próximos meses, será la primera en incluirlas.

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