Portada » Vídeos » Trump se da una vuelta en las 500 Millas de Daytona con su limusina

El presidente de Estados Unidos lideró la vuelta de calentamiento junto al resto de pilotos.

Este fin de semana nos ha dejado una imagen para el recuerdo. Donald Trump se acercó por primera vez de visita al mítico circuito de Daytona, en Florida, para ver las 500 Millas, la prueba más prestigiosa de la NASCAR Cup Series. Todo un acontecimiento del motor de alcance mundial en el que no podía faltar la dosis de patriotismo norteamericano.

Era la ocasión perfecta para que el presidente, que iba a acompañado de su esposa, Melania Trump, exhibiera su vehículo, la limusina apodada ‘La Bestia’ en el mítico óvalo de 4 km. Tras el discurso oficial de bienvenida, Trump y su mujer se montaron en su coche oficial y dieron una vuelta de reconocimiento al circuito, al que siguieron varios coches de su séquito de seguridad y los 40 participantes de la prueba.

“El gran mariscal”

coche donald trump

La organización del evento recibió con honores a Donald Trump, nombrándolo como ‘El gran mariscal” de la prueba. Es el segundo presidente de Estados Unidos en asistir al acontecimiento, tras George W. Bush, según apunta ABC. Las 500 Millas de Daytona abre la NASCAR Cup Series, la competición más importante de la modalidad y es uno de los eventos deportivos más seguidos de Estados Unidos. Sólo en el circuito se dieron cita más de 170.000 espectadores.

“La Daytona 500 es una exhibición legendaria”, exclamó Trump en su discurso. “Es la gloria estadounidense. No importa quién gane, lo que más importa es Dios, la familia y el país”, añadió. Seguidamente, se dirigió a la limusina presidencial, un vehículo fabricado en exclusiva para el presidente por General Motors y al que no le falta de nada.

Así es ‘La Bestia’

La Bestia es uno de los coches oficiales más sofisticados y seguros del mundo. Adquirida a finales de 2018, dos años después de que Trump llegara a la Casa Blanca, es un Cadillac One modificado con un blindaje a prueba de ataques químicos y bacteriológicos, además de contar con unas puertas de 20 cm de grosor a prueba de cualquier impacto de bala. Costó más de 15 millones de euros fabricarla y su valor en el mercado oscilaría el millón y medio de euros.

Está equipado con avanzados sistemas de comunicación, cifrados completamente, para garantizar la seguridad del presidente y su familia. La adquisición de esta gigantesca limusina a General Motors fue todo un gesto de Trump hacia la industria automovilística nacional, que se comprometió a relanzar en su mandato frente a las importaciones de modelos chinos o europeos. La bestia se vale de un motor diésel V8 y su peso se estima en unas 8 toneladas.


Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *